sábado, 30 de mayo de 2015

Anfiteatro de Itálica - Santiponce

El Anfiteatro de Itálica, fue construido al Norte de la que fue la primera ciudad romana en Hispania, Itálica, situada en el actual término municipal de Santiponce que fue fundada en el año 206 A.D..
 Se construyó en la época del emperador Adriano, aproximadamente entre los años 117-138 y fue uno de los mayores de todo el imperio romano.
 Con una capacidad de 25.000 espectadores y unas medidas totales de 156 x 134 m, disponía de tres niveles de graderío. Bajo el nivel del antiguo suelo de madera del anfiteatro había un foso de servicio para los diferentes espectáculos de gladiadores, denominados munus gladiatorum y luchas contra fieras, llamadas venationes.
 El graderío, cavea estaba dividido en tres secciones, la ima, media y summa cavea, separadas por unos pasillos anulares denominados praecinctiones. La primera, la ima cavea, disponía de 6 gradas, con 8 puertas de acceso, y estaba reservada a una clase dirigente. La segunda, la media cavea, estaba destinada a la población más humilde, tenía 12 gradas y 14 puertas de acceso. La summa cavea, cubierta por un toldo, estaba reservada solamente para albergar a niños y mujeres.
 El anfiteatro contaba además con varias salas dedicadas al culto de Némesis y de Dea Caelestis.

jueves, 28 de mayo de 2015

Presa de Iturranduz - Andelos (Mendigorría)

Situada en el límite de los municipios de Mendigorría y Cirauqui, la presa de Iturranduz recibe el nombre popular de “Puente del Diablo”. La excavación ha dejado al descubierto los restos de dos obras de contención realizadas en épocas sucesivas. La primera es una construcción de sillarejo, con trece contrafuertes interiores y una arqueta de salida de agua. La longitud total es de 150 metros. Se ejecutó en el siglo I d.C.
Su deficiente impermeabilidad hizo necesaria su sustitución por una pantalla de hormigón (opus cimenticiae) reforzada con nueve contrafuertes al exterior. Tiene una longitud de 102 metros y apoya sus estribos en la roca. Su fecha de construcción puede corresponder a principios de siglo II d.C.
El depósito regulador del abastecimiento de la ciudad romana de Andelos ocupa un amplio espacio excavado en el terreno de 85 x 37 metros como ejes máximos, con una capacidad de almacenamiento de 7.000 metros cúbicos. En su construcción hay dos fases. En la primera el depósito era de dimensiones más reducidas y las paredes y suelos estaban impermeabilizadas con un revestimiento de argamasa hidráulica. En una segunda fase se realizó una ampliación que reforzó los muros con 37 contrafuertes interiores con el fin de aguantar el empuje de la tierra a depósito vacío. A esta segunda obra corresponde la arqueta de salida de agua y la escalera de bajada al interior.

miércoles, 27 de mayo de 2015

Acueducto de Andelos

En el muro Este del depósito de ha descubierto luna arqueta que da paso a la cámara de llaves que controlaba la salida de agua al inicio del acueducto. La vaguada existente y la diferencia de nivel entre el depósito y la ciudad hizo necesaria la construcción de un acueducto, con un canal de piedra, specus, por el que circulaba el agua a presión a través de una tubería de plomo y un sistema de sifón.
El Castellum Aquae es la construcción donde finaliza la conducción y comienza la red de distribución de agua por la cuidad. Este tipo de depósitos servían para repartir y dividir el caudal.

De este edificio se conserva un podio rectangular de grandes sillares. El interior está compuesto de un relleno de piedra picada y sobre ella una fuerte argamasa formada por tres capas.
Sobre el podio se levantaría la cámara superior o depósito que estaría cubierta por bóveda de cañón o arista. En el paramento situado al Este hay una serie de acanaladuras en todos los sillares que pudieran significar la existencia en esta parte del edificio de una fuente pública y quizá un ninfeo.

miércoles, 20 de mayo de 2015

Caetaria - Algeciras

Caetaria o Cetaria fue un lugar de época romana situado en el término municipal de Algeciras, nombrado por Ptolomeo en el siglo II con el nombre de Cetaria y por el Anónimo de Rávena en el siglo VII con datos del siglo IV con el nombre de Cetraria. En su origen fue una factoría de salazón fundada probablemente antes del siglo I a. C.. Pues el nombre latino Cetaria deriva del latín cetus, que significa “pez de gran tamaño” y es préstamo de la palabra griega kethos, de la que deriva cetáceo y que puede significar monstruo acuático (atún o ballena).
Estuvo situada en el camino entre Algeciras y Tarifa y debió de albergar edificios destinados a los viajeros. Tal vez estuviera en la ensenada de Getares, lindando con el actual núcleo urbano de Algeciras y a 20 metros de la playa y cerca del río Pícaro. La arqueología ha localizado en este lugar restos de varias piletas de salazón similares a las de otras ciudades del estrecho como Baelo Claudia e Iulia Traducta, además de otros restos de construcciones no identificadas, y numerosas ánforas y cepos de anclas en la zona de costa inmediatamente cercana.
Además, el topónimo del lugar en el que se encuentra, Getares, podría proceder de una deformación de un derivado del nombre de Cetaria, que en la Edad Media el rey Alfonso XI en su crónica nombra el lugar como Xetares.
Tanto el nombre Cetaria como los hallazgos arqueológicos de Getares corresponden a un lugar dedicado a la pesca de atunes mediante la técnica de la almadraba y a la elaboración de diversos productos tales como salazones y garum durante el siglo I. Quizás su industria se relacionaba con las factorías de salazones localizadas en el centro de Algeciras correspondientes a Iulia Traducta y a las salinas y alfares de Portus Albus en la playa del Rinconcillo. El asentamiento fue abandonado definitivamente en el siglo VI, momento en que las ciudades romanas del estrecho entraban en declive o desaparecían, y no aparece mencionada en las fuentes escritas durante la conquista árabe de la península ibérica.
Los restos arqueológicos de Cetaria permanecen soterrados en un terreno privado desde su excavación en los años ochenta del siglo XX.

(Wikipedia)

sábado, 16 de mayo de 2015

Caesarobriga - Talavera de la Reina

Caesarobriga es el nombre romano de Talabriga (la actual Talavera de la Reina), ciudad de los vetones en el valle del Tajo conquistada en el año 181 a. C. por Quinto Fulvio Flaco, tras enfrentarse a una feroz resistencia de sus antiguos pobladores.
Aparece citada en Ab Urbe Condita de Tito Livio y en Geographiké de Ptolomeo.
Época romana.
Su posición geográfica, y el puente que se construyó sobre el Tajo, motivaron la importancia de Caesarobriga como centro de comercio y descanso en la calzada romana que conectaba Augusta Emerita con Complutum y Tarraco, desde donde se continuaba viaje a Roma por mar.
Dentro de la provincia romana de Lusitania, Caesarobriga fue civitas stipendiaria y alcanzó la categoría de municipium en la época flavia. Se convirtió en capital de conventus. En su entorno se crearon villae, siendo la más importante la de Saucedo, junto al arroyo Albaladiel y que se ha conservado hasta nuestros días.
Los restos del yacimiento más importantes son los pavimentos musivarios, y restos de piscinas bautismales de los primeros cristiano-romanos. Las localidades y villae de tu territorio contribuían con impuestos (adtributio y contributio) a la riqueza de la ciudad. A lo largo del siglo I fue monumentalizada con teatro, templos y foro. Acuñó su propia moneda.
Para su defensa, la ciudad fue amurallada. El recinto amurallado romano se asienta sobre los muros celtas previos y siguen el primer recinto actual. Se conoce la existencia del foro romano cuyos restos se encuentran en la actual Plaza del Pan y bajo el Ayuntamiento. El circo romano se situaría al oeste del foro. En ese mismo espacio y bajo la actual Colegiata de Santa María la Mayor se situaría un templo dedicado a Júpiter. En la zona oeste han aparecido restos de otro templo dedicado a Mercurio. Del puente romano antiguo sólo se conservan las bases del mismo en el primer tramo, ya que el resto es reconstrucción medieval.
Al ser Caesarobriga capital de una comarca agrícola, el culto a la diosa Ceres estaba muy extendido y contaba con un templo compartido con Palles en la zona este, probablemente romanizado sobre un lugar sagrado para los celtas y su dios recurrente Toutatis. Con la llegada de la primavera los caesarobrigenses y los representantes de las villas y localidades del convento jurídico se desplazaban al templo de Ceres para ofrecer regalos (mondas) a la diosa Ceres. Los presentes consistían en cestas de cereales, flores y cera. Esta fiesta de la primavera fue cristianizada posteriormente, en el año 602, por el rey Liuva II, que donó la imagen de la Virgen del Prado.

lunes, 11 de mayo de 2015

Aratispi - Puerto de las Pedrizas

La situación estratégica del lugar hizo de este asentamiento un punto de control del paso natural de la ruta que, en época prerromana, seguían los minerales provenientes de Cástulo en dirección al puerto de Malaca.
A los siglos V y IV a.C. corresponde el momento de mayor esplendor y desarrollo de la ciudad ibérica. Los cambios de orientación de las vías de circulación en época romana tuvieron una influencia determinante en el desarrollo de esta población ya que el tránsito de personas y mercancías pasó a ser cuantitativamente menor y, consecuentemente, la vitalidad económica y la importancia comercial y estratégica de la ciudad se vio sensiblemente afectada.
Los niveles de destrucción documentados en los restos estructurales de la ciudad hablan de un incendio generalizado en la segunda mitad del siglo II d.C. que supuso la desaparición del núcleo poblacional.
La parte superior del cerro alberga los restos arqueológicos del núcleo primitivo del poblado ibérico, amortizados por las construcciones más relevantes de época romana. Las campañas de excavación, principalmente centradas en la ladera sur del cerro, dieron como resultado la aparición de muros de mampostería y, a escasos metros de los mismos, una pequeña pileta rectangular revestida de opus signinum concebida para almacenar aceite. En la zona más oriental de la franja excavada en la ladera se observan los restos de lo que posiblemente fue una taberna vinaria.

Andelos - Mendigorría

El valle de Ebro constituyó uno de los primeros escenarios de la presencia romana en España. En los años 195 - 194 a.C. Catón llegó hasta Numancia y entre el 178 - 177 a.C. se tienen noticias de luchas entre romanos y celtíberos en las proximidades de Calahorra, quedando constancia también de la fundación por Gracco de la ciudad de Gracurris (Alfaro). En el conflicto entre Pompeyo y Sertorio, Pompeyo el Magno llegó hasta nuestro territorio fundando la ciudad a la que dio su nombre, Pompaelo (Pamplona). La presencia romana en esta misma época en Andelos ha sido claramente documentada en las excavaciones.
Son pocas las menciones sobre Andelos de los autores antiguos. Plinio, en el siglo I, cita en su Historia Natural a los andeloneses como uno de los pueblos que paga tributo al Conventus Caesaraugustano. Ptolomeo sitúa esta ciudad entre los vascones y, en texto griego, cita su nombre, Andelos.
El primero en identificar las ruinas e inscripciones de Andión con la Andelos romana fue el Padre Moret, en el siglo XVII, publicándolo en sus Anales.
En el lugar que ocupa la ciudad romana de Andelos hubo un asentamiento humano anterior con elementos culturales de la Edad del Hierro que se remonta a los siglos IV-III a.C. Es posible que desde el siglo II a. C. se establecieran los primeros contactos entre los vascones y el mundo romano. No se conoce ningún episodio de enfrentamiento entre ellos y al parecer mantuvieron una relación amistosa.
Ya en el siglo I a.C. en Andelos hay casas decoradas con pavimentos de opus signinum, uno de ellos con leyenda en alfabeto ibérico. Como otras muchas ciudades de Hispania, alcanza su condición de civitas con el Edicto de Vespasiano, en el 74 d.C.
Los siglos I y II d.C. son los de mayor esplendor de la ciudad que, junto al desarrollo urbano, cuenta con la instalación de un complejo sistema de abastecimiento hidráulico.
Durante el siglo III d.C. hay un nuevo impulso que se observa en la pavimentación de algunas calles. Sin embargo, hasta ahora se dispone de pocos datos precisos sobre la historia de la ciudad en el bajo imperio.
En la época medieval se mantuvo como villa de señorío, cuya iglesia pertenecía en el siglo XI a Santa María de Pamplona. En 1330 contaba con 64 fuegos y en 1366 se había despoblado. El motivo del abandono debió ser la peste de 1348 y la escasez de recursos económicos. La actual ermita dedicada a la virgen de Andión conserva el nombre de la ciudad romana. Las excavaciones han descubierto algunas construcciones correspondientes a viviendas donde se observa la utilización de sillares y otros elementos arquitectónicos procedentes de los edificios romanos arruinados.

miércoles, 6 de mayo de 2015

Ad Turres - enclave romano

Ad Turres es una de las estaciones a lo largo de la Vía Augusta que aparece en los Vasos Apolinares, y se le supone en algún punto entre Villena (Alicante) y Fuente la Higuera (Valencia). Debió tratarse de alguna villa romana, mansio o posta, dado que al estar introducido el topónimo con ad (en latín, hacia) significa que no estaba al borde de la vía, sino a cierta distancia, unida por un ramal secundario. Aunque antiguamente se la ha relacionado con Castalia, hoy se tiene esa hipótesis por totalmente errónea.
Hallazgos relevantes recientes en el Santuario de las Virtudes de Santa Cruz de Mudela podrían apuntar a dicha ubicación, si bien por el momento es tan solo una hipótesis más.


Abobrica

Plinio el Viejo

Abóbrica fue una ciudad de España en la antigüedad, situada en las cercanías del río Miño. Su nombre nos llega por haber sido citada por Plinio el Viejo y Pomponio Mela.
Algunas teorías apuntan a que Abóbrica habría estado emplazada en la actual Ribadavia, en la provincia gallega de Orense. Otras teorías apuntan a la citania prerromana de Santa Trega en Pontevedra.

Ilipa Magna - Alcalá del Río

Ilipa (en griego Ἴλιπα) o Ilipa Magna fue una antigua ciudad ibérica situada en la orilla derecha del río Betis (Guadalquivir) en uno de sus meandros que formó posteriormente parte de la provincia de Hispania Ulterior y del convento jurídico de Hispalis localizada hoy día en el término de Alcalá del Río, provincia de Sevilla, España.
Situada en el territorio de los turdetanos, la ciudad por su situación estratégica y fortificada con grandes murallas, controlaba las vías terrestres y fluviales, que enlazaban con las minas de plata de Sierra Morena y por su feraz agricultura, tuvo un posicionamiento importante. Por eso la dieron el nombre de Magna, la Grande.
Durante la Segunda Guerra Púnica entre los romanos y los cartagineses, Escipión el Africano se enfrenta en el 206 a. C. al general Magón Barca, uno de los hijos de Amílcar Barca y hermano de Aníbal en la batalla de Ilipa en las inmediaciones del Cortijo de "El Vado de las Estacas", muy cerca de la ciudad. Con esta importante victoria romana, se sellaría, de facto, el final de la supremacía cartaginesa en la Península Ibérica.
Después de la batalla, Escipión fundaría para los mutilados de guerra la ciudad de Itálica.
En tiempos de los visigodos, el lugar es mencionado como diócesis eclesiástica.
Además de restos de la muralla romana y otros restos arqueológicos que se encuentran en el Museo Arqueológico de Sevilla se han encontrado en 2013 mosaicos romanos del siglo III que pavimentaban una domus.

(Wikipedia)

Calzadas donde se incluye
Calzada
Enlace
A-7 = Item a Gades Corduba
http://cheno-roma.blogspot.com.es/2015/07/a-7-item-gades-corduba.html

martes, 5 de mayo de 2015

Lucentum - Alicante

En el denominado Tossal de Manises se halla la ciudad romana de Lucentum, la antigua Alicante, desarrollada a partir de un poblado ibérico. Está situada en la parte superior de una elevación, un tossal de 38 metros de altura junto al mar y a 3,5 Km. del centro de la ciudad moderna en el barrio de La Albufereta.
Es uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de la Comunidad Valenciana que fue declarado Monumento Histórico-Artístico en 1961. Conserva íntegra toda la superficie urbana unos 30.000 m2. Las murallas tienen un perímetro de unos 600 m.
El origen del poblamiento humano podemos situarlo a finales del s. V o principios del s. IV a.e.c. pero conocemos muy poco de la época ibérica, únicamente se han hallado ciertos materiales cerámicos de datación un poco dudosa.
El lienzo de muralla más antiguo data de finales del s. III a.e.c., se trata de una potente fortificación dotada de grandes torres y, en algunos tramos, antemural. Esta muralla fija definitivamente el perímetro de la ciudad.
En la etapa ibero-romana, del s. II y parte del l a.e.c. se produce una interesante actividad constructiva consistente en la creación de una nueva muralla reforzada con torres de sillares que se adosa a la ya existente y se edifica en el lado oriental, la puerta de la ciudad. A partir de mediados del s. I a.e.c. se inicia una remodelación del trazado del viario urbano y por tanto un cambio de la configuración urbana a intramuros.
Durante el mandato de Augusto, Lucentum adquiere el rango de municipium, condición documentada por las fuentes escritas y epigráficas, por que pasa a gobernarse autónomamente con magistraturas e instituciones netamente romanas. La ciudad presenta durante el siglo I un periodo de esplendor y se inicia la construcción del foro, dos edificios termales, la red de cloacas, la reforma de la puerta oriental, y el derribo de las murallas que impedían la expansión urbana facilitando así el desarrollo de  grandes viviendas y edificios públicos. Una Inscripción nos informa también de la construcción de un templo financiado por un particular. En el s. II comienza un período de decadencia que dará lugar en el siglo III a su practica despoblación. Las razones hay que basarlas más en cuestiones económicas internas y regionales, posiblemente a cambios de los circuitos comerciales en beneficio de otras ciudades cercanas.

Caura - Coria del Río

Caura o Cavra era un oppidum romano citado por el historiador y naturalista Plinio como perteneciente al convento jurídico hispalense, situado a orillas del río Betis. Ocupó el cerro de San Juan de Coria del Río y posteriormente se extendió por la falda sur de ese cerro. La ciudad, por los restos hallados, parece alcanzó su apogeo en el siglo II d. C. Hay que diferenciarla de la homónima ciudad Caura de los vetones, sita en Extremadura.
Cavra o Caura como ciudad portuaria en el estuario del Betis, que ponía en comunicación ciudades como Corduba, Ilipa Magna e Hispalis con el mar, tuvo gran importancia. Prueba de ello es que acuñó moneda con imágenes de un pez, posiblemente un sábalo indicando su actividad pesquera. La denominación de oppidum, ‘plaza fuerte’, parece indicarnos que en época romana fue una ciudad amurallada.
Son muy abundantes los restos romanos hallados en el cerro Alto y el casco antiguo de Coria del Río, destacando un cipo funerario dedicado a una sacerdotisa flamínica que se conserva en la Ermita de San Juan Bautista. En este mismo cerro aparecieron restos de sillares y un pie de fuste estriado que parece corresponder a la ubicación de un templo romano en el mismo cerro Alto.
En lo que se refiere al actual casco urbano se han hallado diversos enterramientos correspondientes a la necrópolis de la ciudad y estructuras urbanas tales como muros y hornos de alfarería. Se ha descubierto una calzada romana en la que superponen estructuras de dos épocas distintas, en el margen derecho de la calzada se descubrió también un muro perteneciente a una vivienda.
Los antecedentes a la Caura romana hay que buscarlos en la factoría establecida por los fenicios en Coria (siglos VIII-VI a. C.) cuando entonces el río Tartessos desembocaba al mar, precisamente a la altura de Coria del Río, en una amplia ensenada marina denominada golfo tartésico. Caura era entonces un importante puerto debido, con toda seguridad, a la riqueza agrícola, piscícola y ganadera de toda la zona. Este puerto marítimo-fluvial fue junto con los de Gadir (Cádiz) y Ispal o Spal (Sevilla), centro de una notable actividad comercial y puerto terminal desde el río en las navegaciones hacia el Atlántico pasando después el estrecho de Gibraltar hacia el Mediterráneo.
En el cerro de San Juan de Coria del Río, los trabajos de acondicionamiento de un centro de enseñanza permitieron descubrir un templo fenicio desde cuyo altar, dispuesto en forma de piel de toro, en el que se practicaba el culto a Baal Saphon. Este dios de los navegantes fenicios ofrecía protección a cuantos marinos salían o volvían del mar abierto en viajes con punto de destino o de salida hacia o desde lugares tan lejanos como Fenicia en el otro extremo del mar Mediterráneo.

(Wikipedia)

lunes, 4 de mayo de 2015

Aquis Querquennis

Aquis Querquennis, conocido coloquialmente como A cidá, fue un campamento romano situado en la parroquia de Baños de Bande (Galicia), a orillas del río y ocupado entre el último cuarto del siglo I y mediados del II. No se sabe a ciencia cierta qué unidad militar ocupó el campamente, aunque se especula que pudo ser la Cohorte I Gallaica, unidad mixta de caballería e infantería.
Probablemente se construyó para vigilar la Via XVIII o Via Nova, que comunicaba Bracara Augusta y Asturica Augusta.


Características
El asentamiento ocupa 3 hectáreas y su disposición es la clásica: forma rectangular y dos vías principales ortogonales, el cardo (en este caso de 4 m. de anchura) y el decúmanus. Posee una muralla de esquinas suavizadas y fábrica de perpiaños graníticos (en latín, opus vittattum), con 3,20 metros de altura y almenas semicilíndricas. Las torretas sobresalen aproximadamente 10 cm. desde las almenas. La muralla está separada de las construcciones del interior por un intervallum de 11 metros. Hay un foso exterior a la muralla con forma de "V" en profundidad, de 4 m. de ancho por 3 m. de fondo.
Tiene 4 puertas principales, las que corresponden a los extremos de las dos calles citadas; se han excavado dos de ellas: la Principalis Sinistra y la Decumana. La primera posee dos vanos y la segunda sólo uno. Se han identificado tres barracones, líneas de habitaciones en edificios enfrentados en torno a un patio con cisterna para recoger el agua de lluvia. Las estancias, de 3x3 metros y preparadas para albergar hasta 8 soldados, tienen un suelo de tierra batida, están divididas en dos zonas. Las puertas y oquedades están al sol.
Hay dos hórreos rectangulares elevados sobre pilares de piedra y delimitados por muros gruesos con contrafuertes, por lo que se cree que las cubiertas eran abovedadas, ya que los contrafuertes guían y centran las fuerzas surgidas de superficies no ortogonales. Se ha encontrado un edificio de planta casi cuadrada y habitaciones dispuestas en torno a un impluvium, quizá un hospital (valetudinarium). Es posible que un peristilo de columnas de madera asentado sobre un muro bajo perimetrara el patio.
El edificio central fue probablemente el cuartel o principia. Posee una planta de 34,8 m. de fachada x 32,1 de fondo; tiene un vestíbulo flanqueado por deambulatorios, un patio central grande con peristilo en 3 de sus lados, una basílica a la que se accede por 3 puertas en lados distintos y un área sacro-administrativa o templo oficial, en cuyo centro está el aedes rodeado de cinco estancias, posiblemente el tabularium o archivo.


Calzadas donde se incluye
Calzada
Enlace
A-18 = Item alio itinere a Bracara Asturica
http://cheno-roma.blogspot.com.es/2015/07/a-18-item-alio-itinere-bracara-asturica.html

sábado, 2 de mayo de 2015

Muralla de Caesaraugusta - Zaragoza

Historia
Construida entre el siglo I y el siglo III de nuestra Era, bajo el mandato de Tiberio, la muralla romana de Zaragoza llegó a tener una longitud de unos 3.000 metros y unos 120 torreones defensivos. Se han conservado dos tramos: el más largo, de unos 80 metros de longitud, en el extremo noroeste de lo que era la ciudad romana de Caesaraugusta, al lado del Torreón de La Zuda, y otro en el lado nordeste, que actualmente forma parte del Convento del Santo Sepulcro.

Su trazado, estudiado por Francisco Íñiguez Almech, debió de ser regular, con una altura de unos diez metros y cuatro de anchura. A intervalos de entre catorce y dieciséis metros se situaban torreones ultrasemicirculares.
Recientes investigaciones indican que la muralla conservada fue construida en la segunda mitad del siglo III d. C. y ejecutada con una técnica constructiva uniforme: un cuerpo interior de hormigón romano revestido con sillares al exterior de 7 m de espesor excepto el tramo oriental, que estaría construido en aparejo de sillares y contaría con 6 m de grosor.

Restos y conservación
De la primera fase constructiva, del siglo I, en época inmediatamente posterior a la fundación de la ciudad, se conservan los restos de opus caementicium adosados a la cara posterior y en la cimentación de los muros de sillería.
Más tarde, en el siglo III, se construyen tres metros más de grosor en obra de sillería de alabastro levemente almohadillada, con un aparejo muy regular asentado sobre capas de mortero y cal, que ofrecen los dos cubos y el tramo conservado en la actualidad.
La Muralla se encuentra bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949, y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español.

Complutum - Ciudad romana

mosaico de las estaciones
En el año 150 a.C. la antigua ciudad celtibera de Iplacea fue invadida por las tropas romanas y pasó a llamarse Complutum.
Complutum era un estratégico cruce de caminos, situada en la vía que unía Emerita y Caesaraugusta, justo en la confluencia del río Henares y el arroyo del Camarmilla. Los valiosos yacimientos arqueológicos hallados demuestran la importancia de esta ciudad en la época romana. Se conoce la existencia de dos núcleos de población; el más antiguo se localiza en los cerros que dominan la vega de Henares y el más reciente y mejor estudiado, datado en el siglo I se localiza en la vega del río Henares.
La construcción de la ciudad de nueva planta se produce hacia el año 60, y bajo el reinado de Vespasiano obtuvo el titulo de municipium. En el siglo IV se realizaron obras de mejora en el foro y algunas de las casas privadas. Posteriormente en el siglo V la ciudad se va abandonado.
Las excavaciones han sacado a la luz los principales edificios públicos del foro: con la basílica, la curia y el tabularium, un importante conjunto termal, un ninfeo, un mercado y numerosas viviendas; entre estas destacan las de Leda, Cupido, Baco y Aquiles, así llamadas por los mosaicos que las decoran y la llamada casa de Hippolytus.
       
La Casa de Hippolytus era la sede del colegio o asamblea de los jóvenes de la ciudad, en los que recaería el gobierno de la ciudad. En el colegio se unía las funciones formativas, religiosas y lúdicas como reflejan las tres parte diferenciadas de la casa; el jardín, las termas y las habitaciones de culto. La casa tiene tres fases: su construcción en el siglo I, a finales del siglo III se remodela e instala el mosaico de Hippolytus y a finales del siglo IV se convierte en necrópolis.

(Madrid Romano)

Calzadas donde se incluye
Calzada
Enlace
A-24 = Item ab Emerita Caesaraugusta
http://cheno-roma.blogspot.com.es/2015/07/a-24-item-ab-emerita-caesaraugusta.html
A-25 = Alio itinere ab Emerita Caesaraugusta
http://cheno-roma.blogspot.com.es/2015/07/a-25-alio-itinere-ab-emerita.html
A-26 = Item ab Asturica Caesaraugustam
http://cheno-roma.blogspot.com.es/2015/07/a-26-item-ab-asturica-caesaraugustam.html
A-29 = Per Lusitania ab Emerita Caesaraugustam
http://cheno-roma.blogspot.com.es/2015/07/a-29-per-lusitania-ab-emerita.html

R-6 Complutum-Laminio-Castulo

Carthago Nova - Cartagena

Carthago Nova es el nombre latino de la ciudad de Cartagena desde la conquista romana hasta la dominación bizantina en el siglo VI d. C., cuando cambió su nombre por el de Carthago Spartaria.
La ciudad de Cartagena fue fundada alrededor del año 227 a. C. por el general cartaginés Asdrúbal el Bello, yerno del general Amílcar Barca con el nombre de Qart Hadasht ('Ciudad Nueva').
Parece sin embargo que la ciudad no fue fundada "ex novo", sino que se hizo sobre un asentamiento anterior ibérico o tartésico. Hay constancia de intercambios comerciales con los fenicios desde el siglo VIII a. C. a lo largo de toda la costa. Además, tradicionalmente se ha asociado Cartagena con la ciudad de Mastia mencionada por el poeta grecolatino Avieno en la obra llamada Ora maritima (que recoge las noticias más antiguas conservadas sobre la península ibérica), y también citada en el segundo tratado romano-cartaginés en el año 348 a. C. como Mastia Tarseion (Mastia de los Tartesios).
Toda la costa de Cartagena y Mazarrón era extraordinariamente codiciada en la antigüedad por sus importantes yacimientos minerales de plomo, plata, cinc y otros minerales.
Tras la Primera Guerra Púnica, los cartagineses pierden su principal dominio del Mediterráneo: la isla de Sicilia. El único general invicto de este enfrentamiento con los romanos, Amílcar Barca, marcha a la península ibérica con la intención de formar un dominio personal de los Bárcidas —de los que era cabeza— separado, en cierto grado, del control del Senado de Cartago; convirtiendo a Carthago Nova en el centro de sus operaciones militares y permitiéndole el control de las riquezas mineras del sureste de la península. Tras la muerte de Amílcar en un enfrentamiento con tribus hispánicas su hijo Aníbal Barca ocupa su puesto, con la intención de preparar un ejército lo suficientemente poderoso para enfrentarse a los romanos. Qart Hadasht es así la principal ciudad de los cartagineses en España. De ella partió Aníbal, con los elefantes, en su célebre expedición a Italia; que le llevaría a cruzar los Alpes, al comenzar la Segunda Guerra Púnica en el año 218 a. C.
El general romano Escipión el Africano toma Qart Hadasht en el año 209 a. C.; rebautizándola como posesión romana con el nombre de Carthago Nova y otorgándole el trato de colonia con derecho romano. El asentamiento llegaría a convertirse en una de las ciudades romanas más importantes de Hispania. La ciudad se encontraba administrativamente dentro de la provincia de Hispania Citerior.
El esplendor romano de la ciudad de Carthago Nova se basaba fundamentalmente en la explotación de las minas de plata, plomo, cinc y otros minerales de la sierra minera de Cartagena-La Unión.
En el año 44 a. C. la ciudad recibiría el título de colonia bajo la denominación de "Colonia Vrbs Iulia Nova Carthago"  formada por ciudadanos de derecho romano.
Augusto en 27 a. C. decidió reorganizar Hispania, de manera que la ciudad fue incluida en la nueva provincia imperial Hispania Tarraconensis.
De la época republicana se conservaba en la ciudad un anfiteatro romano. Sin embargo, es durante el mandato de Augusto, cuando la ciudad fue sometida a un ambicioso programa de urbanización y monumentalización, que incluyó, entre otras intervenciones urbanísticas, la construcción de un impresionante teatro romano y un foro de grandes dimensiones.
Entre los mandatos de Tiberio y Claudio, la Tarraconensis fue dividida en siete conventos jurídicos, siendo uno de estos el Conventus Iuridicus Carthaginensis cuya capital se encontraba en la ciudad.
A partir del siglo II, al igual que ocurre con otras ciudades de Hispania, se produce un lento declive económico y demográfico en la ciudad que hace que todo el sector oriental de la ciudad quede abandonado, incluyendo el foro construido en época de Augusto, quedando la ciudad reducida al sector que va desde el cerro de la Concepción a El Molinete. Una de las causas del declive de la ciudad parece que se encuentra en el agotamiento de la explotación minera.
Este declive se vio frenado cuando en el año 298, el emperador Diocleciano dividió la Tarraconense en tres provincias, y constituyó la provincia romana Carthaginensis, estableciendo la capital en la ciudad de Cartagena.
Una gran parte del sector oriental de la ciudad fue reurbanizado empleando para ello materiales procedentes de los edificios construidos durante el mandato de Augusto, como ocurrió con el mercado monumental construido sobre los restos del teatro romano aprovechando materiales de éste, o las termas de la calle Honda.
La actividad comercial de la ciudad se reorienta a la fabricación del garum, salsa de pasta de pescado fermentada, de la que se han encontrado numerosos restos de explotaciones por toda la costa. Un ejemplo del cambio de actividad económica de la minería a la fabricación de garum se da en la villa romana del Paturro.
Hacia el 425, la ciudad fue asolada y saqueada por los vándalos antes de pasar éstos a África.
La ciudad debió reponerse del ataque vándalo de alguna manera, pues en 461, el emperador Mayoriano reunió en la ciudad una flota de 45 barcos con la intención de invadir y recuperar para el Imperio el Reino vándalo del norte de África. La batalla de Cartagena se saldó con una gran derrota de la armada romana, que fue totalmente destruida.
Tras haber sido saqueada por los vándalos hacia 425, y tras la caída del Imperio romano de Occidente en 476, la ciudad pasa a poder visigodo, aunque manteniendo una población fuertemente romanizada. En el marco de las guerras civiles visigodas, a mitad del siglo VI una facción pide ayuda al emperador bizantino Justiniano I, quien, tras una corta campaña, conquista una franja importante del sur de España y convierte a la ciudad en capital de la provincia de Spania con el nombre de Carthago Spartaria, y el obispado de Cartagena se convierte en sede metropolitana
Calzadas donde se incluye
Calzada
Enlace
A-2 = Ab Arelato/Narbone, inde Tarraco, Carthago, Castulo
http://cheno-roma.blogspot.com.es/2015/07/a-2-ab-arelatonarbone-inde-tarraco.html
Carthago - Segobriga - Complutum

Carthago - Malaca (Vía Heraklea) 
http://cheno-roma.blogspot.com.es/2015/08/r1-carthago-spartaria-malaca.html